Estrenos de cine | 28 de agosto | Llega Coixet entre comedias y terror

Finalizamos el mes de agosto con un fin de semana en el que llega el nuevo trabajo de Isabel Coixet, que está copando la promoción española a su paso por distintos medios. Tendrá que convencer a un público que tiene para elegir entre varias comedias, algunas más picantes y otras más infantiles, además de una nueva entrega de terror con Renée Zellweger.
‘Mapa de los sonidos de Tokio’

mapa de los sonidos de tokioTítulo original: ‘Map of the Sounds of Tokyo’ (España)
Dirección: Isabel Coixet
Intérpretes: Rinko Kikuchi, Sergi López, Min Tanaka, Manabu Oshio, Takeo Nakahara, Hideo Sakaki

Sinopsis: Una chica solitaria y frágil lleva una doble vida, de día trabaja en una loja y de noche es asesina a sueldo. Un día se topa con su siguiente víctima, un español que posee un negocios de vinos en Tokio y surge una historia de amor que se adentra en las sombras del alma humana.
¿Qué podemos esperar? El último trabajo de Coixet, que se traslada (junto a su personal modo de hacer cine) a un escenario como Tokio y plantea una historia llena de sensaciones, sonidos, amor, sexo con un toque exótico. En Cannes no consiguió convencer en exceso, pero tiene toda la pinta de gustar a los más seguidores del cine de Coixet, entre los que no me encuentro.

'Titanic', la perfecta detectora de esnobs

Hace pocos días por fin nos ha llegado el primer avance del esperado regreso al cine de uno de los directores vivos más importantes. Por supuesto, me refiero a James Cameron y a su ‘Avatar’. Y ha habido reacciones para todos los gustos: a algunos les ha parecido un montaje espectacular de imágenes que comienza a confirmar la gran película que en teoría veremos en cines a finales de año (o principios del siguiente), a otros les ha decepcionado y están bastante seguros de que va a resultar un bluff total.

Personalmente, me parece una idiotez emitir juicios de valor sobre algo que no hemos visto, por mucho que nos entreguen traileres o avances. Pero ocurre una cosa curiosa: estoy seguro de que muchos ya están construyendo su futura idea acerca de la película. Allá ellos. Y en muchos comentarios que he leído se repite un cierto esnobismo que, de forma irónica, no observaba yo desde ‘Titanic’. El caso de Cameron, con ciertos esnobs, es más sangrante incluso que el de Steven Spielberg: muchos espectadores se divierten volcándose en sus prejuicios.

Taquilla USA: los bastardos de Tarantino toman los cines



Harvey Weisntein puede dormir tranquilo, ‘Malditos bastardos’, la nueva peripecia de Quentin Tarantino ha sido un éxito. Su productora tenía serios problemas económicos, y el film bélico protagonizado por Brad Pitt era su tabla de náufrago. Un film de guerra, sobre un grupo de soldados cuya única diversión es matar nazis, dirigido por el responsable de ‘Pulp Fiction’, tenía que ser un éxito sí o sí. Las críticas la tratan bien, y el público votante en la IMDb parece tener un orgasmo. Aquí la veremos el 18 de septiembre.

‘Shorts: La piedra mágica’ es el nuevo juguete que Robert Rodriguez les ha regalado a sus hijos, de los que, en cuestiones artísticas, es un fan acérrimo, y no sé por qué me da que los demás no nos lo tomaremos como un regalo precisamente. Film infantil sobre una piedra de colorines con poderes mágicos, la crítica lo acepta sin más, pero el público votante dice que no. Próximo viernes en nuestras pantallas, acudid al refugio más próximo.

Juno

SINOPSIS: Juno es una adolescente de Minnesota, aguda como un puñal y que vive de acuerdo con sus propias reglas. Una tarde típicamente aburrida se transforma en algo exactamente opuesto cuando Juno decide mantener relaciones sexuales con el encantadoramente sencillo Bleeker (Michael Cera). Enfrentándose a un embarazo imprevisto, ella y su mejor amiga Leah (Olivia Thirlby) urden un plan para encontrarle al bebé la perfecta pareja de padres. Fijan su mirada en Mark y Vanessa Loring (Jason Bateman y Jennifer Garner)

Exorcismo en Connecticut, terror de la vida real



La película de terror “Exorcismo en Connecticut”, parece ser una de las historias que arrancarán la mayor cantidad de gritos durante estas semanas, pues después de su estreno todos los interesados en este tipo de cintas podrá ver que la historia en la que se basa, y que es de la vida real, es realmente espeluznante y terrorífica.

Se trata de una familia que de un día a otro pasó a vivir en una casa que fue asaltada por fuerzas malignas que están más allá de lo entendible físicamente. El nombre de la familia es Campbell, y al mudarse a una casa de estilo antiguo empieza a vivir cosas inexplicables, como el asedio de Jonah, un joven que fue mensajero satánico y además hijo del antiguo dueño de la casa, que tenía una funeraria en el domicilio donde los Campbell se acaban de mudar.

Los actores que dan vida a los personajes de esta terrorífica película son Virginia Madsen, Kyle Gallner, Martin Donovan, Amanda Crew y Elias Koteas, que bajo la producción de Paul Brooks y Wendy Rhoada han logrado una verdadera historia de miedo, cuya raíz en la realidad se encarga de acrecentar el miedo provocado en los espectadores.

Napoleón y yo, el emperador en sus días finales



Las producciones cinematográficas sobre grandes personajes del pasado suelen estar llenas de datos que ya conocemos, sin embargo, algunas cintas nos muestras lados desconocidos, o poco explorados de los héroes y antihéroes del pasado.

En “Napoleón y yo”, un viejo y ya desterrado Napoleón Bonaparte llega a la isla de Elba para pasar ahí sus últimos días en la tierra. Todos están alegres de su llegada, menos un joven de ideas revolucionarias que ve en Napoleón la imagen de todo lo que detesta de un sistema de gobierno que es el culpable de la muerte de miles de jóvenes además de engañar a la gente para sacar provecho propio, tal como la gloria personal.

Martino Papucci es el nombre de ese joven que desea matar al emperador capturado y para ello aprovecha el que se le haya ofrecido un puesto de escribano de Bonaparte. Una oportunidad que el joven ve propicia para cumplir su delito soñado. Sin embargo, con el pasar de la relación entre ambos, la mirada vieja de Napoleón detecta cierto rasgo particular en su ayudante, que además sigue tratando de luchar contra el viejo que le parece un tirano.

Se trata de una película que, en tono de comedia, nos muestra los dos lados de la vida, el del ímpetu y el de la experiencia. Toda una forma divertida de ver los últimos días de unos de los grandes personajes de la historia mundial.

'Enemigos públicos', frío retrato de Michael Mann



Se estrena en España la muy esperada ‘Enemigos públicos’ (‘Public Enemies’, 2009). Esperadísima por varias razones; en primer lugar, porque es la nueva película de Michael Mann, director de títulos tan memorables como ‘Heat’ o ‘El dilema’; esperada también porque está protagonizada por los carismáticos Johnny Depp y Christian Bale, entre otros, lo que a priori asegura buenas interpretaciones; igualmente, otro factor a considerar es la vuelta al cine negro y al retrato de un poderoso gángster al que nadie puede encerrar o liquidar. Todo esto unido a la escasez de películas realmente satisfactorias, otro año más, hacen de este estreno un plato prácticamente imprescindible.

Por eso, posiblemente, la decepción es tan grande. No sé en qué momento exacto, ni cuánto tiempo había pasado (una media hora, o quizá menos), pero tras intentar por todos los medios encontrar un sitio donde agarrarme, llegó un momento en que resoplé, me di por vencido y me solté de la pantalla, ya totalmente indiferente, y en mi cabeza se formó un pensamiento: “no me interesa nada de esto”. Michael Mann se ha equivocado al abordar la historia de John Dillinger. Exceptuando algunos fogonazos, de realizador experto y hábil, su película es fría, distante, incapaz de sacar todo el partido a un material fascinante.

Lo primero que vemos de ‘Enemigos públicos’ es una fecha: 1933. Se nos aclara que es el cuarto año de la Gran Depresión, “la mejor época para robar bancos”, según las declaraciones de John Dillinger y sus secuaces, protagonistas de la historia que se nos va a narrar a continuación. Acto seguido vemos una prisión y un coche que llega; baja Dillinger, apresado. Poco después ya tenemos la primera secuencia de acción de la película, con una fuga que no sale del todo bien y ruidosos disparos por todas partes. Los supervivientes escapan, y en escasos minutos Mann ya nos ha dejado las primeras pistas de lo que veremos durante el resto del metraje.

La secuencia inicial evidencia el principal interés del cineasta al llevar a cabo este retrato de unos hombres concretos en una época concreta. Michael Mann desea llevarnos a la década de los 30, pero no al estilo clásico, sino “realmente”, dando la impresión de que más que estar viendo “una de gángsteres”, estamos asistiendo a un espectacular documental moderno. Es como si Mann se hubiera llevado una cámara a los años treinta y grabase la acción tal como sucede, sin dramatismos, interpretaciones ni fotografía cinematográfica. El realizador vuelve a optar por el formato digital en alta definición, un formato al que recurrió por primera vez en ‘Collateral’, con magníficos resultados.

Dice Mann que hicieron pruebas en 35 mm., pero que parecía que iban a hacer una película de época, y eso no es lo que él quería; por el contrario, al ver las pruebas en alta definición, pensó que estaba viviendo en el mismo momento en el que transcurría la acción, y eso era justamente lo que buscaba, meter al público en la vida de Dillinger y sus perseguidores. Bien, en este aspecto, la película está lograda, los acontecimientos parecen reales y parece que hay un cámara invisible captando la realidad, el “presente”, pero esto queda en nada si lo que se cuenta no interesa, si los personajes hablan y no te importa lo que dicen, si hay acción, disparos y muertes, y no sabes del todo qué está pasando, ni quién la ha palmado, ni quien ha escapado, ni si eso es importante o no.

Antes de ver la película, entusiasmado por el tráiler, pensaba que Johnny Depp estaría genial como Dillinger y que posiblemente su nombre sonaría para el Oscar. Ya no. No es que Depp esté mal, al revés, se le ve muy natural, convincente, metido en el papel, no es ningún dibujo animado imitando a un temible, aunque atractivo, gángster; pero su trabajo queda diluido por el enfoque de Mann, preocupado más por la ambientación y el realismo que por los personajes. Así las cosas, este Dillinger es un criminal ingenioso, violento y prepotente, que sabe que necesita ganarse a la gente y a todos los amigos que pueda para poder escapar de la justicia… pero no es una figura tan fascinante como otros gángsteres retratados por el séptimo arte, como el Scarface de Paul Muni o el Cody Jarrett de James Cagney.

Christian Bale vuelve a demostrar su versatilidad con un personaje posiblemente más complicado que el de Depp, pues es el “bueno” que debe caer mal al público, que no quiere que acabe cazando al pistolero, al popular ladrón de bancos que respeta a la gente de a pie. Melvin Purvis parece un policía corriente, pero cuanto toca actuar se transforma en un letal perro de presa, que no se va a detener ante nada. En realidad no se diferencia mucho de Dillinger, son las dos caras de una misma moneda, dos tipos que hacen lo que saben y lo que pueden en una época muy dura y donde no hay lugar para los sueños, ni para los héroes. Uno eligió morir y matar por la justicia; el otro optó por robar bancos para vivir a lo grande, a su manera.
La apuesta del cineasta por un formato actual dota a ‘Enemigos públicos’ de un estilo diferente, pero el buen cine se caracteriza por buenas historias y buenos personajes; aquí pasan los minutos y no hay un drama que atrape, y tampoco ninguna gran secuencia de acción que se quede grabada en la retina. Mann se queda en la superficie, en rodar cine negro de otra forma, pero se olvida de lo más importante: narrar una historia que interese. Lo mejor: la presentación de Purvis (por supuesto, cazando), la fuga de Dillinger, y la secuencia en torno a ‘Manhattan Melodrama’ (curiosamente titulada aquí como ‘El enemigo público número uno’), lo más emocionante de una película que dura demasiado. Poco más destaca aquí; la impresionante ‘Camino a la perdición’, por poner un ejemplo reciente, la deja en pañales. Una gran oportunidad perdida.

Sam Peckinpah: 'Duelo en la alta sierra'

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‘Duelo en la alta sierra’ (‘Ride the Hide Country’) supuso la primera victoria de Sam Peckinpah sobre los cegatos productores de entonces, al lograr imponer su montaje al que ellos querían. Un pase de prueba en los cines de los estudios (MGM) hizo que uno de los ejecutivos se quedase dormido nada más empezar la proyección, sentenciando al final que era la peor película que había visto en su vida. Para no gastarse más dinero, dejó que Peckinpah dejase el montaje proyectado, sin darse cuenta de que estaba sentando un precedente: el conceder al director el control total sobre el montaje final de una película.

Tras la experiencia, no demasiado satisfactoria, de ‘Compañeros mortales’ (‘The Deadly Companions’, 1961), llegó a manos de Peckinpah un guión de N.B. Stone Jr., el cual dejó maravillado al futuro director de ‘Grupo salvaje’. Éste se puso en contacto con el productor Richard E. Lyons para intentar convencerle de que le dejase dirigir la película con la condición de reescribir algunos diálogos. Lyons le echó un vistazo a algunos de los episodios de ‘The Westerner’, dirigidos por Peckinpah, y quedó maravillado con el enorme potencial que el joven director tenía. No era una oportunidad para dejarla escapar.

‘Duelo en la lata sierra’ es la historia de un viaje lleno de melancolía y nostalgia por los viejos tiempos. Sus protagonistas son dos viejos pistoleros, amigos desde hace muchos años, ahora uno dentro de la ley y el otro fuera. Sin embargo, ambos aceptarán el trabajo de custodiar un importante cargamento de oro, en un viaje lleno de peligros. No sólo deberán enfrentarse a una familia de hermanos obsesionados por una mujer que ha preferido quedarse del lado de los buenos (después de casarse por despecho con uno de los malos, siendo la primera puta del cine de Peckinpah), sino que tendrán que lidiar con sus propias diferencias con respecto al destino del oro.

El guión original se llamaba ‘Guns in the Afternoon’, pero fue cambiado por el propio Peckinpah por el ya conocido, mucho más afín con lo que se narraba. Durante cuatro semanas, el director estuvo retocando el libreto, lo cual derivó en una reescritura total y absoluta de los diálogos existentes, cambiando además el final del film. Los dos personajes centrales intercambiarían sus respectivos destinos, un cambio que demostraría el ojo clínico de Peckinpah para saber aprovechar todas las posibilidades de los relatos que caían en sus manos, algo por lo que se caracterizó a lo largo de su carrera como director y guionista.

Para interpretar a la inolvidable pareja protagonista, Peckinpah tuvo el privilegio (recordemos que sólo tenía una película en su haber, o sea, era prácticamente un desconocido) de contar con Joel McCrea y Randolph Scott, en roles que se intercambiaron antes de comenzar el rodaje porque los actores lo acordaron así. El resultado no pudo estar mejor, ambos dieron lo mejor de sí mismos dando vida a dos hombres cuyo tiempo ha pasado, y tienen una última oportunidad de hacer algo bien. En su última aventura, por así llamarla, se verán asentadas las bases de su amistad. Westrum (Scott) querrá convencer a Judd (McCrea) de quedarse con el oro y de vivir lo que les queda sin ningún tipo de preocupación. Judd se sentirá traicionado (una de las constantes del cine de Peckinpah: la amistad traicionada), y todo quedará resumido en uno de los extraordinarios diálogos que abundan en el film

Joel McCrea era mejor, de eso no hay duda, trabajó con los grandes (Wellman, Hitchcock, Sturges…) y en manos de Peckinpah logró una de sus más recordadas interpretaciones, consiguiendo una química especial con Scott, haciendo un mayor hincapié en la edad de su personaje (cansado, tiene que ocultar que necesita gafas para leer, que las cosas ya no son lo que eran). Se acentúa así, el carácter crepuscular de la obra, que ofrece un apretón de manos entre los tiempos pasados y los nuevos, algo que Peckinpah no se cansaría de remarcar en sus futuras películas, siempre con una mirada nostálgica hacia otros tiempos, y con personajes desencajados.

‘Duelo en la alta sierra’ fue un fracaso en el momento de su estreno, pues fue colocada en segundo lugar en un programa doble que compartía con ‘Una vez a la semana’ (‘Boys´ Night Out’, Michael Gordon, 1962), lo cual redujo considerablemente sus posibilidades de éxito. Poco a poco fue alcanzado un merecido prestigio, y muchos críticos la situaron entre lo mejor del año, y como uno de los mejores westerns de la historia (lo es). Los productores enseguida pensaron en promocionar el film de cara a los Oscars, pero Peckinpah los amenazó con denunciarles, ya que su nombre no figuraba en los créditos como guionista. Le hicieron caso.

'Spider-Man 5' y 'Spider-Man 6' ya tienen guionista

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Todavía queda mucho para ver la cuarta parte de ‘Spider-Man’, pero en Sony Pictures ya están pensando en la quinta y la sexta entrega. Así que se han puesto manos a la obra y esta semana ya han contratado al hombre que escribirá los guiones de ‘Spider-Man 5’ y ‘Spider-Man 6’. El elegido es James Vanderbilt, autor del primer guión de ‘Spider-Man 4’ y también del de ‘Zodiac’.

Lo extraño del asunto (al menos para un servidor) es que ese primer libreto de la cuarta parte del hombre araña tuvo que ser revisado por David Lindsay-Abaire, y posteriormente fue modificado de nuevo por Gary Ross. O sea, que dos guionistas “arreglaron” el trabajo de Vanderbilt, pero aun así, contratan a este tipo para escribir las dos próximas películas. Vale. Esto se ha querido explicar, de forma no oficial, apuntando a que fue Sam Raimi quien no estaba contento con lo que Vanderbilt había ideado para ‘Spider-Man 4’, y que por eso se contrató a Lindsay-Abaire y Ross, para acercar el guión a lo que el director tenía en mente.

Bien, eso tiene sentido, pero entonces, ¿cómo se entiende que los estudios vuelvan a confiar en ese guionista para que escriba ‘Spider-Man 5’ y ‘Spider-Man 6’? ¿Acaso Raimi no piensa seguir tras la cuarta entrega? Podría ser, de hecho el realizador debe encargarse de la película de ‘World of Warcraft’ tras ‘Spider Man 4’. Lo único que se sabe, con certeza, es que han contratado a un guionista para dos películas porque la trama de ambas estará conectada, es decir, la quinta parte no tendrá un final, para eso habrá que ver la sexta. Primero, menuda tontería, para eso no hace falta un mismo tipo; y segundo, esperemos que no lo conviertan en una costumbre, para algo están las series de televisión, ¿no?

PD: En teoría, la fecha del estreno de ‘Spider-Man 4’ es el 6 de mayo de 2011.